La motivación

La motivación es algo necesario para todo el mundo. En mi caso, durante varios años, la motivación se convirtió en algo así como el ave fénix: una criatura mitológica sólo existente en algún rincón oscuro de mi mente, en mis sueños más profundos o en los libros de Harry Potter.

Para cualquier estudiante la motivación es fundamental. Si encuentras algo que te gusta, ésa será tu motivación, el hecho de que te encanta lo que aprendes, y en ése caso muy probablemente también te motive la salida profesional que tengan esos estudios.
Pues bien personillas del mundo, si ése es vuestro caso os puedo decir que habéis encontrado vuestro Santo Grial particular, habéis encontrado el tesoro del mapa (sí, sí, aquel que los piratas marcaban con una X), el secreto de la felicidad.
Cierto es que la felicidad máxima la conseguiríamos si encima de hacer lo que nos gusta nos pudiésemos despreocupar de nuestra economía pero, muy a mi pesar, para la mayoría de mortales no es así, aunque podemos llegar a acercarnos bastante. Pero ese tema lo dejo para otro post.

Volviendo al tema… El problema viene cuando, a la fuerza, tienes que hacer algo que no te gusta y pierdes el rumbo, pierdes la visión de lo que querías hacer con tu vida. Puedo decirlo por experiencia propia y creedme, no es un lugar agradable en el que estar.
En mi caso fueron un cúmulo de situaciones las que me llevaron a ese lugar: paranoias propias, aburrimiento en clase, problemas personales, problemas familiares… todo se me hizo una bola enorme, y eso para una niña de 15 años pues acaba siendo la destrucción de la motivación y de la felicidad, con lo que acabé por convertirme en una especie de zombie. No comía humanos, pero bueno, la apariencia podría haberlo dado a entender.
Aún así acabé bachiller pasándolas canutas y no por falta de potencial precisamente, simplemente había creado un bucle del que no podía salir.

fue en ese punto en el que tuve que tomar una decisión. Evidentemente la nota de bachiller no me daba para una carrera con una nota de corte altísima como medicina, aunque por aquel entonces ni se me pasaba por la cabeza la posibilidad, ya que yo misma me decía que nunca llegaría a hacerla. Así que mis opciones eran 3: Dejar de estudiar, ir a la universidad a hacer filología inglesa (algo que siempre me ha gustado) o hacer un grado superior. Me decanté por la tercera, y decidí cursar anatomía patológica. A día de hoy puedo decir que esa decisión fué la mejor de mi vida.

Durante los dos años que duró el grado hice nuevas amistades, conocí a profesores que me hicieron interesarme por la materia y el conjunto de todo me devolvió las ganas de estudiar, volví a ser una persona con metas e ilusiones, con aspiraciones en la vida. Y me volví a plantear entrar en la carrera de medicina. Sabía que no sería para nada fácil, pero nunca había estado tan motivada como en ese momento. Y a día de hoy aquí estoy.

Debo decir que nada sienta mejor en la vida como conseguir el objetivo que te has propuesto y por el que has luchado. La sensación es alucinante. Ahora sé que los límites te los pones tú, que nada es imposible. Y no, ni Nike ni Adidas me pagan por decir éstas cosas (aunque si queréis yo estoy disponible eh?), pero es que son verdad. Nunca tiréis la toalla, porque entonces nunca saldréis del bucle.

A la gente que no tiene motivación o ilusión lo primero que les diría es que no están solos. Mucha gente ha estado donde estáis vosotros, yo la primera. Les diría que exploren sus opciones hasta encontrar lo que les gusta. Quizás lo que les llena es ser camareros. O abogados. O profesores de alemán. Que no se den por vencidos, que la perseverancia lo es todo. Que con tan sólo un poco de ilusión podéis hacer maravillas. Que no tengáis miedo a sorprenderos a vosotros mismos. Al fin y al cabo la vida está llena de opciones y muchos de nosotros nos perdemos por el camino, así que no os rindáis y nunca dejéis que nada ni nadie os corte las alas.

Ahora se me presenta un nuevo reto, y tengo ganas de enfrentarme a él con todo lo que tengo. Al fin y al cabo nadie ha dicho que vaya a ser fácil.

Anuncios

Acerca de Andrea

Las mañanas me hacen odiar el mundo, así que he desarrollado dependencia hacia el café. Soy corredora profesional de pasillos de universidad y a veces veo muertos, pero es vocacional.
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La motivación

  1. Marina dijo:

    También quiero dejarte aquí otro comentario 🙂
    Creo que a veces somos nosotros mismos los que nos cerramos puertas. Somos nosotros los que nos decimos en la intimidad “no podré hacer esto…No soy capaz. No valgo para ello”.
    Cada uno tenemos nuestra historia y cada uno ha tenido que enfrentarse a sus propios demonios.
    Lo importante es saber que estás en el sitio en el que quieres. Cuando estaba en segundo de bachillerato, con toda la presión que lo acompañaba, tuve mis dudas existenciales. Justo en ese momento que había que decidir, ya no lo tenía tan claro. No sabía si hacer Medicina o letras (pensaba en filología como tú, o en traducción e interpretación). Al final una de mis profesoras me recomendó que hiciera medicina, porque siempre puedo leer y escribir en mis ratos libres (aunque todos los años me viene la neura de apuntarme a la UNED en filología xD).

    Que nada te pare.
    Estás cumpliendo un sueño ;).

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s